Este fin de semana vuelve a Celanova la fiesta de A Ramallosa. Sus farolas se apagarán y sus calles iluminarán con unos 15.000 faroles de papel (muchos de ellos hechos a mano) en una particular romería previa a la celebración religiosa de la Virgen de la Encarnación, este primer domingo de Agosto.

Es una buena excusa para visitar Celanova, pero hay mucho más. Mucho más incluso que el famoso Monasterio de Celanova y la capilla mozárabe de San Miguel. Aquí os cuento lo que qué ver en Celanova, lo que no os podeis perder. Vamos, mis imprescindibles de este rincón de Ourense..

La “Praza Maior”

La plaza mayor de Celanova es el primer sitio al que van los turistas, pero no es una plaza mayor como las castellanas, aquí la lluvia y el frío han hecho a la gente más práctica y no verás soportales (ni muchas terrazas).

De un lado, el Monasterio de San Rosendo, del otro la fuente (antes pertenecía al claustro del monasterio) y del otro las casas de las gentes con recursos.

 

Aquí se encontraban las “casas de buena factura”, la gente adinerada de la villa vivía en estas casas con galerías y blasones, con bajos altos para poder tener comercios.

Es curioso aquí que las casas no podían superar la altura del monasterio, por lo que da la impresión de ser todas pequeñas. Todavía se conservan las casas más tradicionales, como la del médico y la del cura (tras la desamortización la iglesia siguió en funcionamiento). Fijaros allí en el blasón borrado en una de las casas, al parecer vendieron la casa, pero no la familia.

El claustro abierto

La visita al Monasterio de Celanova solo se puede hacer con visita guiada. Pero existen varias partes del mismo que se pueden visitar sin guía (y sin pagar) cualquier día del año. Es por culpa (o gracias a) la desamortización de Mendizábal, que trasladó la propiedad a la villa, dejando sólo la iglesia propiamente dicha en manos del cura.



 

El claustro es, además de un imprescindible en toda regla, la ruta del Colesterol de los locales, así que es casi más fácil encontrarlos allí paseando o de camino a la antigua cocina del Monasterio (hoy reconvertida en café y local social, con acceso desde el propio claustro o desde la parte posterior del edificio, junto al parking).

Otras zonas del edificio reconvertidas son ahora el ayuntamiento y el Instituto. Curiosamente, el instituto fue antes cárcel (durante la Guerra Civil) y tuvo a más de 1800 presos, como Celso Emilio Ferreiro en sus celdas. Cuentan que aquí fue donde escribió su poema más conocido: Longa Noite de Pedra.

De Praza do Millo a la Ermita

Dejamos el monasterio a un lado y, continuando por la Alameda hacia la Plaza do Millo, nos acercamos a la parte más humilde de la Celanova antigua. Aquí la arquitectura es diferente: casas de madera, aún más bajas y sin esos altos bajos comerciales.

En la Praza do Millo (plaza del maíz) encontraremos algunos soportales, servían para proteger los cereales y productos a granel durante las celebraciones de mercado. Y bajaremos hacia la Ermita. Este es, precisamente el camino que realiza la “procesión” de A Ramallosa.

A Ramallosa Celanova

 

Además de por lo diferente de la arquitectura de estas calles, es interesante el enorme lavadero con tejado y enrejado, en el que todavía hoy es posible ver a las señoras conversar (y lavar), aunque no les gusta que les saquen fotos, aviso.

El Mercado

En Celanova hay mercado los jueves y ocupa toda la villa. El resto de días, además de supermercados y tiendas varias, también tienen un mercado de abastos. A un paso de la plaza mayor (todo está aquí a un paso de la plaza mayor), el mercado mantiene su fachada original y tiendas de productos de cercanía.

Y, si ya os ha empezado a entrar hambre, aquí encontrareis un par de sitios en los que picar algo, de camino a nuestro siguiente imprescindible, ya que aquí se encuentra también la “ruta de tapas” de Celanova:

  • A Gaia, el más cercano al monasterio es una tapería al uso, aunque tienen buena mano para los pinchos de carne (el pincho de cachena o el raxo de solomillo son un must)
  • A Adega do Iván, al que merece la pena ir en temporada de setas o, simplemente ir a probar las croquetas (no había rixóns, que si no…) con un buen vino
  • CasAberta, un antiguo comercio de telas y de reparación de radios (compartían el espacio) y hoy en día un buen lugar para probar productos seleccionados de la zona y productos gallegos con impacto, como O Submarino, Catrineta, etc. Enxebre y sin wifi (lo que aquí es un plus.)

donde comer en Celanova Casaberta

 

Y si en vez de tapas quereis comer, comer, en el Alqvimia del Hotel Celanova, nosotros comimos una carne a la brasa de impresión, aunque también tienen otras opciones más ligeras e igualmente sabrosas (comimos unos briks y unos pimientos rellenos muy ricos.)

La Casa de los Poetas

Para muchos, es oir museo y huir despavoridos (nunca lo he entendido, la verdad) pero como sé que a vosotros os gustan los museos y la literatura, la Casa de los Poetas no podía faltar en esta lista de imprescindibles.

La Casa de los Poetas de Celanova está muy cerca del mercado. Está ubicada en la casa natal de Manuel Curros Enríquez y es sede de su fundación. Pero no es interesante sólo por la historia de Curros, sino porque es un pequeño gran museo de la literatura gallega.

Curros Enríquez Celanova museo

 

Además de esto, merece la pena visitar el edificio para descubrir cómo se vivía en la Celanova del siglo XIX. Aunque Curros no llegó a vivir aquí muchos años (se fugó de casa en cuanto pudo y después vivió prácticamente en la miseria durante toda su vida), su familia tenía en la villa una posición acomodada y la casa es un interesante reflejo de ella.

La fundación ofrece, además, una más que interesante visita guiada por Celanova y con actividades para niños.

El monasterio de Celanova

Vale, el título de la página es qué ver en Celanova (además del monasterio), pero es que el monasterio merece la pena una visita y hay un par de cosas que la gente no ve en una visita normal.

El órgano, por ejemplo, es una de esas cosas que no siempre se ven (o se escuchan) salvo que haya conciertos, y es una de las cosas que creo que deberías añadir a tu agenda. Vale, no siempre está disponible, pero no es tan raro que haya conciertos aquí (de todo tipo de música) y la acústica es interesante.

Otra cosa que no todo el mundo visita son las torres del campanario. Una visita (no apta para los que sufren vértigo) que permite ver el monasterio y la villa con otra perspectiva. Desde aquí la plaza mayor parece decorado de cartón piedra y sorprende el tamaño de la villa.

Os dejo un truqui para visitar el Monasterio si no hay visita guiada: la Iglesia se puede visitar en horario de misas (sin molestar). Te pierdes algunos detalles interesantes, sobre todo en el altar, pero es una opción junto con el claustro y las cocinas que os ponía antes.

El oratorio de San Miguel, el totem prehistórico y la luz

Situada en el huerto del Monasterio de Celanova, esta pequeña iglesia de estilo mozárabe parece ser el único monumento altomedieval español que no ha sufrido ninguna modificación desde que se construyó el siglo X.

Construido en piedra de sillería, consta de una pequeña nave cuadrada, sin compartimentos laterales, una pequeña antesala o atrio y un ábside diminuto (más estrecho que la nave), separados entre sí por arcos de herradura. Y distintos tipos de cúpulas que hacen de cada pequeño espacio un lugar singular.

inscripción capilla mozárabe San Miguel

 

La iluminación es bastante escasa, con vanos estrechos, que crean un interesante juego de luces. Y aquí es clave la luz, ya que sin iluminación eléctrica, incluso en los días más oscuros es posible ver dentro del oratorio de San Miguel.

Y coincidiendo con el equinoccio, la luz entra por un extremo del oratorio y sale por el otro extremo para colarse, como si fuese dirigida con un cañón de luz, por la iglesia del Monasterio de Celanova.

oratorio San Miguel de Celanova

 

Este fenómeno se produce por la peculiar orientación del oratorio, de la capilla y de esa roca que veis antes de la capilla (a la izquierda). Esta roca no está ahí porque no la pudieran eliminar, sino que la luz del equinoccio primero golpea esa roca, en perfecta alineación con los otros dos edificios.

Se estima que durante la prehistoria, los pobladores de la zona realizaban aquí sacrificios sobre la roca coincidiendo también con el equinoccio (a saber… no he encontrado mucha información al respecto, pero lo investigaré porque aquí cerca hay importantes restos arqueológicos y podría ser el origen del Monasterio).

Castromao

Castromao es un castro que se encuentra a tan solo 3 kilómetros del centro de Celanova. Técnicamente está en otro pueblo, pero es sin duda visita obligada por su importancia arqueológica y por las vistas que se obtienen desde aquí.

Prácticamente sin excavar (si comparamos lo excavado frente a lo no excavado, es muy grande), aunque se puede visitar por libre como os muestro en el vídeo. De aquí viene el famoso Triskel de Castromao, la imagen “celta” por excelencia en los souvenires gallegos.



 

El triskel, así como el resto de piezas encontradas en Castromao se exponen ahora en el Museo Arqueológico Provincial de Ourense, aunque se pueden ver réplicas en la cercana Vilanova dos Infantes.

Galaicus, el falso poblado

Una cosa raruna que se puede visitar, justo al lado de Castromao es Galaicus, el falso poblado prehistórico construido para grabar una película. Os cuento más en el vídeo sobre por qué visitarlo (o por qué no).



A virxe do cristal

A virxe do cristal es un templo mítico de la zona de Ourense. Su fama de “milagreira” le precede tanto, que hace unos años entraron a la parroquia y robaron la imagen (llegaron a matar al párroco), se cree que por encargo.

Los sabios palaciegos de Felipe IV llegaron a analizarla y dijeron que no era obra humana, al no encontrar las juntas que permitiesen introducir la imagen en el cristal. Además, es la protagonista de uno de los poemas clave de Manuel Curros Enríquez.

La imagen es la segunda más pequeña dedicada a la devoción mariana del mundo. Con sólo 4 centímetros de tamaño, se puede ver una réplica en la cercana Vilanova dos Infantes.

La villa medieval de Vilanova dos Infantes

A tan sólo 3 kilómetros (se puede ir caminando a través de la ruta de senderismo llamada “ruta currosiana” o siguiendo la carretera), se encuentra una peculiar villa medieval llamada Vilanova dos Infantes. Salpicada de hórreos y casas de piedra, lo primero que se ve al acercarse es la Torre del Homenaje.

La Torre, que se puede visitar, ofrece unas vistas fantásticas de la zona (lo sé, no paro de haceros subir y bajar a ver panorámicas) pero, además, oculta una interesante historia y un pequeño museo donde es posible ver réplicas de los hallazgos de Castromao, la virgen del Cristal y otros iconos de la zona.

Si visitais con niños, además hacen algunas actividades interesantes que mezclan poesía y juegos 😉

Vilanova dos Infantes Celanova

 

Además, la villa cuenta con algunas cosas curiosas, como el “casino” y el pequeño museo del calzado en la Adega de San Bibián, cuyo origen se desconoce y que hace homenaje a los más de 150 zapateros que llegó a haber en el pueblo.

En mayo celebran una romería etnográfica llamada Raigame que merece la pena visitar.

Termas de Bande y Aqus Querquennis

Nos alejamos un poco más de Celanova, a tan solo 15 kilómetros para descubrir las aguas termales de Bande y una de las experiencias únicas que no te deberías perder en Galicia: el campamento romano de Aquis Querquennis.

Estos restos romanos, que se sumergen bajo las aguas del embalse durante el invierno, son uno de los campamentos romanos mejor conservados de toda Europa. Cuentan con un centro de interpretación, pero el campamento se puede explorar libremente (cuando el agua está baja) y es la mar de curioso.

Aqus Querquennis Celanova

campamento romano de Bande

 

Además, en un extremo se encuentran las termas de Bande, pozas de agua caliente naturales que surgen al aire libre y que se supone que son el origen del campamento romano. Se pueden disfrutar gratuitamente (hay quien viene aquí de noche para observar las estrellas mientras se baña en las aguas termales, ahí lo dejo…)

También merece la pena acercarse a Santa Comba de Bande, templo visigodo de la segunda mitad del siglo VII.

Más imprescindibles en la zona de Celanova…

  • El puente de Freixo, un puente romano que no ha sido remodelado, a kilómetro y medio de Celanova
  • Los petroglifos del Freixo, descubiertos tan solo en 1998, con difícil acceso, pero con 6 círculos concéntricos visibles (se desconoce cuántos había porque la piedra fue mutilada).
  • La visita a la fábrica de quesos Feijoo (requiere reserva), quienes heredaron la receta artesanal de los monjes del monasterio y todavía hoy continúan produciendo quesos en la casa familiar.
  • La Asociación de Caballistas “O Mundil” a 24 kilómetros, donde trabajan por recuperar la raza de caballo gallego (también dan clases de doma y tienen un pequeño zoo, lo que me genera sentimientos contradictorios.)
  • La ruta hacia Entrimo, Castro Laboreiro y el espectacular parque del Peneda Gerés, en la frontera portuguesa.

Además, son interesantes las fiestas de:

  • Raigame (mayo)
  • A Ramallosa (primer fin de semana de Agosto)
  • Folión Castrexo (Agosto)

 

Dónde dormir en Celanova

Celanova cuenta con un único hotel, el Hotel Celanova, así que no hay pérdida. Además, es un hotel urbano recién reformado y moderno, a dos pasos del monasterio, así que no hay excusas para irse a dormir a Ourense o incluso más lejos de la villa. Conocen muy bien la zona e incluso os pueden buscar alguna guía o actividades que hacer. Y tienen habitaciones familiares, que es un plus porque sin duda merece la pena explorar Celanova con niños.

Echad un vistazo a su web antes de reservar por otro lado, suelen hacer packs de oferta con comida / media pensión o actividades que merecen (mucho) la pena.