Mi vieja maleta de cabina se me hizo mayor 🙍. Ya venía pidiendo papas hace tiempo, así que cuando me tocó escoger maleta nueva, volví al eterno dilema ¿maleta dura o maleta blanda?

El debate es equiparable al ¿tortilla con cebolla o sin cebolla? Yo siempre he sido de tortilla con cebolla (lo siento, pero me va más) y de maletas duras (lo de viajar mucho en avión te genera una paranoia especial sobre cómo tratan las maletas,) pero tras ver las mochi-maletas de los chicos de Cabinzero decidí a cambiar de estilo y ¡me he convertido!

¿Quieres saber por qué? Sigue leyendo…

Las 7 grandes ventajas de tener una maleta blanda para los viajes cortos

1. Ocupa mucho menos que una maleta dura

– Leticia ¡te has vuelto loca! Una maleta dura de 55x40x20 ocupa lo mismo que una maleta blanda de 55x40x20 ¿o no?
– Pues teóricamente sí. Pero se queda en el teóricamente. La realidad es que una maleta dura solo cabe en un espacio igual o mayor pero una maleta blanda se puede estrujar, aplastar, apachurrar… termina adaptándose a casi todo tipo de espacios.

Una de las cosas a las que nos enfrentábamos en nuestro roadtrip por los Alpes Japoneses era que los coches en Japón son más pequeños y que no sabíamos cuántas maletas iban a caber en el maletero. Así que la capacidad de “moldear” la maleta para que cupiese hasta en los sitios más insospechados era un plus.

Resultado: Perfecto! Como la maleta tiene tiras para ajustarse aún más (por si va medio vacía) y es totalmente flexible, fue apachurrada varias veces sin problemas. Bueno, el color blanco de la maleta lo sufrió un poco, pero pasándole un paño húmedo de vuelta al blanco nuclear 😌

Todo el mundo que haya volado con una low cost ha visto alguna vez cómo la gente hace caber hasta vacas lecheras en los compartimentos mide-maletas.

2. Tiene más capacidad real que una maleta dura.

Es la otra cara de la misma moneda. Sí, 44 litros son 44 litros, aquí y en la China popular. Pero, como la maleta es más flexible, puedes meter más cosas y de formas más dispares que en una maleta dura.

¿Desventajas? Que no ofrece la misma protección para las cosas delicadas. Pero, siendo sinceros, como es para viajes cortos y para llevar como equipaje de mano, nadie va a pegarle un golpe al subirla al avión. Nadie excepto yo misma, quiero decir, así que ya sería mi culpa.

Resultado: Perfecto teniendo en cuenta que por alguna razón que ignoro la ropa sucia siempre parece que abulta más. Y tener espacio extra para comprar regalos o meter planos y libros nunca está de más.

3. Hoy en día son tan waterproof como las duras (o más)

Una de las desventajas clásicas de las maletas blandas hasta ahora era que no soportaban tan bien el contacto con los líquidos como las maletas duras. Pero si escoges bien tu maleta esta desventaja es historia.

En mi caso, la maleta es resistente al agua. Esto significa que no mojan las cosas si llueven, pero no es estanca (sinceramente, casi ninguna del mercado que sea medianamente asequible lo es, tampoco las duras.)

Resultado: OK. Me vino bien porque nos llovió un par de días y hubiese sido lo peor ir con la ropa mojada. Pero reconozco que al principio me generó algo de nervios por si no lo era.

4. Es más fácil encontrar las cosas

No sé si os ha pasado, pero hago la maleta con una estructura perfecta, todo colocadito en su sitio y cuando voy a coger algo prácticamente tengo que deshacer la maleta para encontrarlo.

No, no se soluciona automáticamente porque lleves una maleta blanda, pero a) como es flexible da igual que “desordenes un poco”, sigue cerrándose perfectamente y b) tienen más compartimentos y bolsillos, así que es más fácil encontrar las cosas.

Resultado: Pichí Pichí. En mi caso la CabinZero tiene un gran bolsillo exterior que usé mucho para llevar cosas a mano, como el JRPass o los planos, y dos bolsillos interiores, uno en la parte trasera que usé para guardar documentos de esos que usas poco y una rejilla en la parte delantera que prácticamente no usé porque todo lo que metía allí terminaba cayéndose en la parte general de la maleta (al ser blanda, se volcaban las cosas.

5.  Las cremalleras son más flexibles

En la mayoría de las maletas rígidas y semi-rígidas han puesto estas cremalleras que se enganchan en un punto fijo con la clave. Esto está bien si vas a facturar la maleta porque no tienes que llevar un candado y porque cuanto menos cosas se puedan enganchar en las cintas de equipajes mejor.

Pero si no vas a facturar tu maleta, no necesitas que las cremalleras se anclen así, ya que normalmente llevas tu maleta contigo. Y siempre puedes cerrar tu maleta con una brida (aunque tú no puedes llevar tijeras en el avión, normalmente tienen en los hoteles, los mostradores de información o en aduanas si necesitas abrir la maleta.)

Resultado: Perfecto! Que la cremallera sea flexible significa que puedo abrir la maleta perfectamente desde cualquiera de sus puntos. Además, estas tienen los tiradores algo más grandes de lo habitual para que sea más fácil tirar de ellas.

6. Al no tener estructuras ni ruedas, pesan menos

Además de que lo que llevas dentro pesa menos (porque no llevas los “porsiacasos”), la propia maleta pesa menos porque no tiene ningún tipo de estructura, ni ruedas ni cosas así.

Hoy en día hay maletas rígidas con ruedas ultraligeras, las que menos pesan están en torno a los 2 kilos de peso. Si la aerolínea te deja llevar 10, sólo tendrías 8 kg para llevar (si quisieses cargar con tanta cosa, claro).

Resultado: Mi maleta nueva pesa sólo 760 gramos, por lo que llevando lo mismo tengo al menos 1 kilogramo más de margen que lo que tendría con cualquier otra maleta para volver con compras y libros y cosas así.

7. No se estropean tanto

¿A que da mucha rabia cuando sale tu maleta nueva por la cinta y trae un rayajo? Bueno, es más difícil que te pase con una blanda. Es verdad que si te la machacan mucho y te la estropean, te la estropean del todo, pero al menos no tendrás que discutir tanto con el de la compañía de equipajes (que considera un rayajo algo normal.)

Ah, y como te decía antes, las manchas las quitas con un paño húmedo en la gran mayoría de casos.

 

Contras de usar una maleta blanda:

Muchos de los grandes contras de las maletas blandas casi han desaparecido con las nuevas tecnologías (como la durabilidad) y otras se pueden convertir en una gran ventaja, por ejemplo:

1. No lleva ruedas, pero así te evitas muchos “porsiacasos”

Seamos sinceros, la mitad de los “porsiacasos” los llevas porque no tienes que ir cargando la maleta. Pero, ¿realmente los usas? Yo he descubierto que no.

Tener que cargar la maleta conmigo en vez de ir tirando de ella hizo que fuese más fácil moverme por las estaciones de tren de Japón. Y como llevaba sólo lo que necesitaba, pues subir la maleta a los portaequipajes fue mucho más sencillo.

2. Si necesitas estructura, tendrás que usar algo más, como los packing cubes

Vale, con una maleta dura también necesitarás packing cubes en muchos caso, pero aquí más por aquello de la “flexibilidad” de la maleta, que hace que todo esté en un gran compartimento y que los pantalones se arruguen más de lo normal.

También tienes algunas de estas maletas blandas con algo más de estructura y con ruedas, pero pierdes algunas de sus ventajas principales.

3. No sirve para proteger tan bien los objetos de valor

Ya te lo he comentado antes, pero por si acaso: una estructura rígida protege mejor un jarrón que una estructura blanda (al menos en la mayoría de los casos.) Claro que no sé por qué ibas a meter eso en una maleta de mano…

Y si pensabas llevar dinero, pues es como un bolso. Si vas a un sitio donde crees que te pueden robar el bolso, a lo mejor no deberías llevar una maleta blanda ni una ostentosa maleta con ruedas. Sinceramente, el mundo es más seguro de lo que parece.

 

Otros extras que deberías buscar en tu próxima maleta de viaje

Además de las ventajas anteriores, la maleta que estoy usando yo tiene varios añadidos muy interesantes para viajes cortos (o cuando combinas viajes cortos con otros más largos.) Os cuento:

  • Tiene asas para llevarla como mochila y para llevarla como maleta de mano. Es una mochi-maleta (forma de maleta, uso de mochila). Esto viene bien para moverse por aeropuertos o correr entre andenes. Lo menos bueno es que las tiras de mochila no se pueden sujetar, así que para facturarla habría que usar una bolsa para maletas o algo similar para que no acabe enganchada en alguna cinta de equipajes.
  • Enrollada ocupa lo que un paraguas y plana lo que un pantalón, así que cabe en la maleta grande y así la puedes usar para hacer miniviajes dentro de un viaje más largo (que es lo que me suele encajar más: hacer base en un sitio y explorar desde allí.)
  • Trae de serie el tracking de Okoban, un código de tracking internacional con el que puedes localizar tu maleta si te la han perdido.
  • Tiene 25 años de garantía (que ya son más de los 5 que tenía mi antigua maleta de mano, o los 10 de mi maleta de grandes viajes).

Son pequeños detalles muy interesantes para añadir algo de seguridad en tus viajes. Yo no creo que vaya a facturar esta maleta en el futuro, pero seguro que va a seguir acompañándome más en los roadtrips o en los viajes cortos de equipaje de mano, así que los extras me han venido genial.

¿Dudas? ¿Preguntas? Cuéntame que tipo de equipaje llevas y por qué has elegido ese y no una maleta blanda (y si ya lo has hecho también.)

About

La maleta que ves en las fotos es un regalo de los chicos de CabinZero para que la probase en mi último viaje a Japón. Como siempre, os cuento mi opinión sincera, tras probarla en la vida real, así como mis conclusiones y trucos viajeros para que podáis escoger la próxima vez que toque hacer la maleta 😉. #adpost #spons #cabinzero

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