La isla Tennozu probablemente no aparezca en ninguna de las miles de guías de viaje de Tokio, ni siquiera lo conocen la mayoría de tokiotas y, francamente, no me extraña demasiado. Es uno de esos sitios llenos de edificios de oficinas, “una isla de salary-man”. Pero había que ir…

En 2015 los chicos de Pow Wow realizaron una de las intervenciones de street art de la que más se habló en el momento, precisamente en la isla Tennozu. Un par de semanas de actividades con artistas de todas partes, música, exposiciones, etc. que dieron como resultado murales tan espectaculares como el “world’s biggest sumo wrestler” del alemán case_maclaim.

No es ningún misterio que me gustan los murales, ya sean intervenciones de street art o artistas creativos que viven la ciudad de otra manera. Ya hemos hablado aquí de Djerba en TúnezOporto y sus murales… así que había que intentarlo.

¿Seguiría habiendo arte en Tennozu?

Isla de Tennozu Tokio

Buscar graffiti del bueno (para manchas en la pared sirve hasta mi abuela…) en una ciudad en constante evolución como Tokio, parece complicado y lo es. A los amantes del street art (que por aquí sé que pasáis unos cuantos) no os extrañará que con el paso del tiempo los murales desaparezcan: el clima, el crecimiento de las ciudades, un cambio en la estética de los espacios en los que se ubican… muchas veces vas buscando una imagen y te encuentras con otra.

Pero, esto es más raro cuando la intervención se hace con la colaboración de los propietarios, que ceden espacios a cambio de arte, de llamar la atención y de tener algo único que da valor a la zona.

Por el otro lado, Japón tiene una cultura de lo público muy protectora y un concepto estético que tira más por lo zen que por los mensajes visuales de los que vive el street art, y ya me esperaba que faltasen algunos de los murales que venía buscando. Así que empecé a buscar por Bond Street. En esta calle se situó precisamente la mayor concentración de murales del proyecto.

arte urbano isla Tennozu Tokio

Las probabilidades de que se mantuviesen allí era mayor, pero… ¡mi gozo en un pozo! Lo primero que me encontré fue el mural que veis arriba. No, no es graffiti, sino una instalación artística sobre los paneles que en algún tiempo formaron parte de PowWow, hoy en un tono crema insípido. Del homenaje a Edmonda Honda no queda ni rastro.

Tocaba pasar de lo grande a lo pequeño. Si habían desaparecido los grandes murales, ¿quedarían las piezas pequeñas?

Toca sacar a pasear la curiosidad y las dotes “detectivescas” para encontrar pequeñas grandes joyas, como este mural de los japoneses Hitotzuki, en un parking de oficinas:

Murales Pow Wow Tokio

O estos árboles en la pared justo en frente del Terra Café, pocos metros más adelante. Vale, los árboles no se ven bien (los coches no me dejaron ver el bosque) pero el edificio usa los paneles como paredes de una exposición fotográfica que cambia cada cierto tiempo. Puede que no fuese lo que estaba buscando, pero era una exposición interesante.

Exposiciones al aire libre Tokio Tennozu

Por cierto, el Terra Café merece una mención aparte entre las rarezas de Tokio. Básicamente, todo lo que tienen es comida congelada, en conserva o liofilizada. Desde conservas de todas partes del mundo a comida del ejército (de esa que dura cien años “sin estropearse”) que te puedes preparar allí mismo en sus veintitantos microondas…

Hacia adelante: el puente que te saca de la isla, una bonita vista de las compuertas y del río. A la izquierda: el paseo de madera bordeando el río con árboles, restaurantes y las casas flotantes con colores peculiares.

Barcos casa rio Sumida Tokio

Hacia la derecha: Más paseo, más oficinas y una plaza con árboles y algunas esculturas interesantes, pero de lo que vine buscando, poco mal que me pese.

Menos mal que para compensar mi pena me encontré con este fantástico mural de Konin Toneyama en la puerta de Warehouse Terrada.

Murales Japón

Así que, descartado lo del street art en proporciones gigantescas, ¿qué más quedaba por ver?

Qué más ver en la isla de Tennozu

Puede que ya no sea el “sitio al que ir” si estás buscando street art en Tokio (en próximas entregas os hablaré de dónde sí puedes encontrar graffiti y stickers y otras cosas chulas), pero la isla de Tennozu es un buen sitio en el que desconectar del mundanal ruido.

La isla, creada a principios del siglo XX, es una zona muy agradable para caminar, con un paseo de madera alrededor de los modernos rascacielos y puentes que conectan con la zona de Shinagawa. La zona, además, cuenta con muchas esculturas, teatros, restaurantes…

Y los barcos-casa, que aunque aquí están decorados de una forma más artística no dejan de ser una imagen pintoresca. También puedes caminar unos 15 minutos por el otro lado del río para ver algunas más tradicionales.

Pero como aquí hemos venido buscando arte, arte raruno pero arte al fin y al cabo, no te puedes ir sin ver dos cosas:
  • el museo de modelos arquitectónicos (¿creo que se llaman maquetas?) Archi-Depot, que cuenta con maquetas de algunos de los mejores arquitectos de Japón
  • y pigment, la tienda de pigmentos, tintas, colores, brochas… que está a un paso de Bond Street. Tienen hasta 4,200 tipos de pigmentos, que parece poco, pero es una bar-ba-ri-dad!
Tienda Pigment Tokio

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