Antes de subirme a un avión yo soy más fan de prevenir que lamentar y, aunque muchos prefieren contratar un seguro por si tienen que cancelar el viaje en el último momento, yo siempre he creído que es más importante llevar el seguro de salud bien atado.

Algo que debería ser lo suficientemente sencillo como buscar el que más se adapte a tus necesidades, pagarlo para las fechas en las que vas a viajar y listo. Pero, llenos están los foros de quejas sobre seguros de viaje. La mitad de las veces es porque nadie se lee las condiciones pero también porque no hacemos las preguntas adecuadas antes de contratar.

Por eso y como mejor es preguntar que lamentarse, he recopilado 10 preguntas básicas para que no te pille el seguro despistado.

1. ¿Qué cubre el seguro de viaje?

¡Menuda tontería! Un seguro de viaje asegurará un viaje, ¿no? Pues no. Ni todos cubren “viajar” ni todos lo cubren todo.

Parece una tontería, pero un seguro de viaje puede cubrir: cancelaciones, salud, repatriación/evacuación, equipajes o defensa legal, por ejemplo. Así que cuando vas a contratar un seguro tienes que saber si lo que estás contratando sólo es un seguro de cancelación o si es un seguro que cubre desde la cancelación hasta que te pierdan los equipajes, pasando por todo lo demás.

En España lo normal es que los agrupen en 2 tipos de seguros de viaje: Seguros de cancelación y Seguros de salud. Normalmente los de cancelación sólo te sirven si tienes que cancelar el viaje antes de que empiece. Y los de salud pueden cubrir una mezcla de todos salvo la cancelación.

La mayoría de compañías ofrecen un mix de ambos si los quieres contratar juntos, pero conviene confirmar que si contratas un seguro que cubre ambas cosas éste cubrirá el total de lo que te has gastado en vuelos, hoteles, etc si al final cancelas.

Peeeero, ninguno de ellos suele cubrir viajes en crucero o actividades deportivas “de riesgo”, en algunos casos ni siquiera se cubren los partidillos de fútbol o alquilar un coche, así que si sabes que vas a hacer algo, pregunta antes de contratar, porque normalmente es más larga la lista de cosas que no cubre el seguro que las que sí cubre.

2. Fechas, ¿Cuántos días cubre? ¿cuándo empiezan? y… ¿cuándo lo tengo que contratar?

Existen dos tipos de seguros para viajeros: los que son por viaje puntual y los que cubren distintos viajes a lo largo del año.

En los puntuales, indicas las fechas de tu viaje y te cubren durante esas fechas, pero algunos seguros tienen un periodo de carencia, que son un par de días al inicio en los que no tiene validez (para que la gente no contrate un seguro estando ya enfermo y para que puedan revisar que los datos que has dado al contratar son correctos.) En otros casos, solo tiene validez si lo contratas antes de salir de tu país (no los podrías contratar en el extranjero.)

En los anuales, lo habitual es que cubran todos los viajes de menos de 90 días que realices en un mismo año. Es decir, daría igual cuántos viajes haces o cuánto dura cada uno pero no te sirven para dar la vuelta al mundo porque no volverías a tu país cada tres meses. En algunos casos te piden que les notifiques que vas a viajar antes de salir para poder viajar.

En ambos casos, cuanto antes contrates mejor. Si lo contratas estando ya enfermo o si ya se ha producido la causa por la que vas a cancelar, no te devolverán nada. En los casos de solo cancelación, muchas compañías te den un plazo de 24-48 horas desde la compra del billete para poder asegurarte.

3. ¿Puedo ir a cualquier médico?

Normalmente los seguros de salud solo cubren las urgencias y emergencias en el extranjero. Así que ni operaciones normales ni ir al oculista a regular las gafas. Parece lógico, ¿no?

A partir de ahí dos modelos: A) Seguros en los que tienes que llamar para que te digan a qué médico puedes ir, antes de ir, para que te autoricen la asistencia médica y no tener problemas después; y B) Seguros en los que puedes ir a cualquier médico siempre que sea una urgencia.

Lo más habitual en España son del tipo A)

3. ¿Voy a tener que adelantar el dinero o el seguro se encarga de todo?

Aquí viene otra gran diferencia: aunque el seguro sea el que te diga a qué médico tienes que ir, la gran mayoría de los que encontrarás online son seguros en los que tú adelantas el dinero y después te lo reembolsan.

También hay seguros en los que el propio seguro se encarga de todo desde el principio. Te evitas tener que llevar mucho dinero cuando viajas, pero revisa si el resto de características te compensan o no.

Otra cosa importante es conocer el procedimiento. Supongamos que te pierden las maletas y el seguro lo cubre, ¿tengo que reclamarlo primero a la compañía? ¿A dónde tengo que enviar los papeles? ¿Necesito una foto de la maleta? Es la principal queja de los seguros, que te piden tantas tonterías que al final no te pagan nada. Es mejor saberlo antes, así tendrás foto de la maleta, enviarás los papeles en plazo y no te podrán poner pegas. Y, sobre todo, contacta al seguro según te pase “el problema” y empieza a recopilar papeles “por si acaso”.

4. ¿Qué países cubre?  ¿Hay límites? ¿y si me hago un esguince en el aeropuerto de Madrid…?

Prácticamente ningún seguro incluye países en conflicto o en guerra, aunque te digan que la cobertura es “mundial”. Parece una obviedad, pero no todos los países que se consideran “oficialmente” en guerra son los que tenemos en mente, así que es mejor preguntar.

Por ejemplo, lo seguros españoles cubren Túnez, porque para el gobierno español el riesgo de viajar a Túnez ya no es tal y han eliminado las restricciones (si no conoces Túnez, te lo recomiendo). Pero los británicos no han eliminado todavía las restricciones, así que los seguros británicos no cubren este destino.

Otra cuestión es si te cubren en España o en Europa. Sí, aunque tengas la seguridad social puede haber casos en los que te compensa que el seguro te cubra, aunque sea parcialmente. Por ejemplo, para que te paguen el vuelo de vuelta a tu casa cuando haces escala en Londres y te haces un esguince en el aeropuerto.

Ojo, para los cruceros normalmente hace falta un seguro adicional.

5. Si me pongo enferma en el extranjero y me hospitalizan, ¿puede venir mi madre/pareja a cuidarme?

Te da una apendicitis en el extranjero y te tienes que quedar hospitalizada (o en reposo sin poder viajar) durante unos días… no es una situación tan poco probable. Por eso muchos seguros incluyen esta situación entre sus coberturas.

Hay muchas restricciones y hay muchos seguros que no lo cubren, por eso es bueno preguntar antes. Sobre todo quién va a poder venir y en qué condiciones (qué le pagan y qué no), porque puede que el seguro no pague el viaje de tu prometido porque todavía no os habéis casado. Y enterarse cuando ya estás en el hospital es una movida…

6. Si tengo que volver a casa antes de tiempo, ¿me pagan los billetes?

A veces sí y a veces no. A veces incluso te pagan el regreso en avión medicalizado, pero siempre cuando el equipo del seguro lo organice así. Vamos, que es en casos muy limitados.

Incluso en algunas ocasiones incluye un seguro de vida por si se dan las peores circunstancias y te tienen que repatriar.

7. Si viajo en familia y a uno de nosotros les pasa algo, ¿cómo afecta a los viajes del resto?

Hay seguros “familiares” que cubren especialmente estas situaciones. Te permiten cancelar el viaje de todos si uno de los demás se ponen enfermos o adelantar / retrasar el regreso del o los acompañantes.

En algunos casos, aunque el seguro no sea familiar, si se ha contratado a la vez el seguro te permite “disfrutar” de estas ventajas también. Pero no siempre es así, así que mucho mejor preguntar que encontrarte que tu pareja vuelve a España porque su madre se ha puesto enferma y tú seguir tu viaje por la India en vez de volver a cuidar a tu suegra.

8. ¿Qué importe de seguro es necesario contratar?

Depende del país al que vayas. Japón y Estados Unidos son tradicionalmente más caros y en Europa ya estás cubierto por la tarjeta sanitaria europea (si tienes derecho a Seguridad Social), así que es cuestión de que investigues antes.

Tu seguro debería poder decirte cual es el gasto promedio en los países a los que vas a ir. Si no te fías, puedes buscar en internet “cuanto cuesta ir al médico en xxx” o preguntar en un foro de expatriados (de gente española que vive en otros países como spaniards.es)

9. Si me duele una muela, ¿me lo cubre el seguro?

Personalmente, la mayor parte de cosas médicas que me han sucedido en el extranjero hasta ahora han sido catarros, alguna comida que me haya sentado mal, el puñetero jetlag y algún que otro dolor de muelas sin consecuencias. Los dos primeros los cubre mi seguro, el tercero es cuestión de tiempo, hidratación y vitaminas; y el cuarto sí está entre los básicos de mi seguro de ahora (solo tratamientos de urgencia), pero el anterior no lo cubría (nada).

Yo revisaría por si acaso, porque los dentistas suelen tener facturas bastante altas y un dolor de muelas te puede crujir un viaje. Está bien que te cubra al menos las urgencias, aunque después tengas que ir a tu dentista a hacerte lo gordo.

10. ¿Y si yo ya estaba enfermo? Diabetes, cardiopatías, alergias…

Muchos seguros eliminan las coberturas de las “condiciones preexistentes”. Es decir, que si tienes que ir de urgencias porque tienes una crisis diabética o se complica una cardiopatía no te cubren. Alguna gente decide no contarle al seguro estas cosas para que no lo eliminen del seguro, pero si se enteran te pueden demandar por fraude al seguro (y hoy en día es relativamente fácil enterarse.)

Algunos seguros ofrecen opciones para incluir estas condiciones pre-existentes dentro del seguro por un extra.

Y una vez lo has elegido, ¿qué hacer?

Repasa todas las cláusulas del seguro, pero especialmente las exclusiones (qué es lo que no te cubre) y que el documento cumbre todas tus necesidades (que no es distinto de lo que te dijeron al preguntar.) Es mejor verlo antes de salir que darse cuenta cuando estás entrando por urgencias con un gastroenteritis.

Revisa qué seguros tienes ya contratados, aunque no lo sepas.
Y descubre cómo solicitar la tarjeta sanitaria europea, si vas a viajar por Europa.