Ahora que se acerca el puente de Diciembre, creo que es buen momento para pensar en esas ciudades europeas que tienen mucho que ofrecer, pero que suelen quedarse fuera de la lista de muchos viajeros.

Dublín, desgraciadamente, es una de ellas. Sin embargo, tanto por su vida nocturna, como por los numerosos puntos de interés que ofrece tanto en la propia ciudad como en las cercanías, es un destino magnífico para viajes cortos.


La primera vez que fui a Dublín fue en verano, a un curso de esos de inglés donde había muchos españoles y otros tantos italianos, así que probablemente no aprendiésemos mucho inglés, pero sí que disfrutamos la ciudad al máximo (y eso que no podíamos ni siquiera entrar en los bares.)

Sin embargo, he estado allí después, una de las veces precisamente en el puente de Diciembre, y sigue siendo una ciudad magnífica para visitar con amigos y también con niños (y para practicar todo ese inglés que no aprendí el verano en cuestión).

Por otra parte, con un poco de tiempo merece la pena recorrer Irlanda en coche. Eso sí, las carreteras mejor ni las nombro…

Entrada al Museo de Arte Moderno, Dublín

Entrada al Museo de Arte Moderno, Dublín

Kilmainham Gaol, Dublín

Kilmainham Gaol, Dublín

Antigua fábrica de Guiness

Antigua fábrica de Guiness

Little museum Dublin

Uno de los museos extraños de Dublín (hay unos cuantos)

Vistas del río Liffey

Vistas del río Liffey

Puente hacia Temple Bar

Puente hacia Temple Bar

El "castillo" de Dublín de noche

El “castillo” de Dublín de noche

St James Church Dublín

St James Church Dublín

Temple Bar

El Temple Bar de Temple Bar