(En capítulos anteriores: salimos de Madrid en tiempo, voy en economy, las azafatas sonrien, espacio de sobra, buen asiento, el entretenimiento a bordo no funciona)

11.30

Ya me he leído el suplemento de El País. Tranquilos, también llevo El Mundo y La Razón, por aquello de contrastar la información.

También me he leído la revista de la aerolínea (Oryx) donde he visto unas Converse de $200 diseñadas por Maison Martín Margiela (por si alguien me las quiere regalar, después no digáis que no doy ideas), una reseña de una tienda online de productos crowd-funded a la que tendré que echar un vistazo más adelante y un reportaje sobre Waad Ali, una diseñadora qatari de abayas. Todo en inglés.

Me dan otra toallita refrescante. Huelen a limón, pero no a toallita de marisquería. Lo que me recuerda, hoy he desayunado bizcocho de limón (gracias Isa!!)

El entretenimiento a bordo sigue sin funcionar. Aunque no se puede decir que no lo intenten: de vez en cuando se ve en la pantalla cómo resetean el sistema.

12:00

Empiezan a repartir la comida.

– inciso – por si se me olvida, los baños pequeños. Diría que más pequeños de lo habitual, pero puede que sea por cómo están colocadas las cosas. Limpios, aunque creo que eso es en parte gracias a mis compañeros de vuelo, y con perfume y crema de manos.

Mientras llega la comida, os diré que ya escogí el menú cuando compré el billete, en gestión de reservas. Bueno, menú, menú no; tipo de comida (kosher, vegetariana, para diabéticos, para celíacos,…). En mi caso era ovo-lacto-vegetariana (verduras, arroz, fruta,…) Pero para los que no habían especificado nada especial, había pescado o pollo.

Os pongo foto de la mía:

 

No parece espectacular pero estaba bastante buena. Eso sí, la col imposible cortarla con cuchillos de plástico.

Ah, el entretenimiento a bordo al parecer no va. Acaban de ofrecernos dispositivos por si nos aburrimos. Aún así, lo siguen intentando.

14:00

Por si alguien se lo preguntaba, hay azafatos y azafatas (creo que ninguno habla español, pero no está confirmado. También hay WiFi, de pago.

Zumo de naranja, gratis. Alguien jugando al candy crush. Todos duermen.

15:30

Me he echado una siesta bien maja. Ahora están pasando con un snack. Creo que es pizza de cordero, pero como he pedido una dieta especial, tendré que esperar a ver. Mientras tanto, té con pastas.

Al final he acabado comiendo esto:

 

Vamos, un snack ligerito… bocata de queso con tomate mientras sobrevolamos el desierto. ¿qué desierto? Ni idea. A ver si después le echo mano a un mapa.

16:00

Curiosamente han empezado a recoger las mantas. Me preguntó si es para agilizar la limpieza del avión. Se ve que tampoco las usa tanta gente, porque la pobre mujer acaba de pasar con un buen taco de ellas todavía empaquetadas.

16:50 ~~17:50 (hora local)

Aterrizamos en Doha (de oído). Fuera hace unos 30 grados y pronto empezará a oscurecer.

No, el entretenimiento de a bordo no ha llegado a funcionar, cosa por la que nos acaban de pedir disculpas (otra vez.) Francamente, no lo he echado mucho de menos, y eso que ponían la nueva temporada de Sherlock.

Hombre! Esa azafata es española!!
(Y sí, 6 horas después siguen sonriendo)