Mi experiencia con las low cost se remonta a hace ya unos 7 años (Virgin, Vueling, Easyjet,..). Aunque he de reconocer que en gran parte de mis viajes intento evitarlas, para viajar por Europa suelen ser la opción más barata y, en muchos casos, las que menos retrasos tienen.

Pero hasta hace dos semanas no había tenido la oportunidad de viajar con AerLingus, la low cost irlandesa menos conocida. En mi caso era para un viaje a Dublín, por lo que en precio era, junto con Ryanair la opción más económica, como podéis ver:

Precio

Precios en Trabber obtenidos a la misma hora y dia que en Kayak

Como podéis observar, para buscar el vuelo analicé distintas fuentes de información y, aunque parecen distintos, los de kayak son tarifas base y los de trabber se parecen más a la realidad. Aunque ninguno de ellos incluyen preselección de asientos, equipaje facturado (aunque trabber sí te permite calcularlo en su página -en el menú de la derecha-), y otros “adicionales.

Aquí podeis ver la tarifa final aplicada, que es la que indicaba en Trabber:

Sí, te aplican un Handling Fee, automáticamente.

En nuestro caso decidimos llevar una maleta facturada por lo del sobrepeso que lo llevan a rajatabla (solo puedes llevar un equipaje de mano de máximo 10kg que quepa en sus medidores y un bolso de mano pequeño). Al comprar la ida y la vuelta, te obligan a pagar por los dos conceptos, es decir, facturas equipaje de ida, facturas equipaje de vuelta. Pero la tarifa de facturación es menor si reservas online que si tienes que comprar una maleta en el mostrador del aeropuerto.

Pero pasamos de la preselección de asientos, ya que una vez abierta la facturación online puedes seleccionar cualquier tipo de asiento que esté libre.

Por cierto, ojo con las tarifas, tienen una tarifa flex, que te permite cambiar el vuelo e incluye 2 maletas facturadas, que cuesta como 60 veces más que la tarifa base

 

Facturación

Respecto a la facturación online, hay dos: una para los que han pagado por una selección especial de asientos, que se abre hasta 30 días antes del vuelo, y otra normal que se abre 30 horas (reales, no como en Iberia) antes de la salida del vuelo. Tened en cuenta que hay mucha gente que como vosotros no habrá prepagado el asiento, así que si no lo hacéis con tiempo puede que no tengáis mucho de dónde escoger. Por cierto, no tienen check-in móvil en ningún caso, pero en Dublin te permiten recoger los billetes que has facturado online en unas máquinas en lugar de imprimirlos, lo que es muy útil si estás de hotel.

En Madrid, la compañía sale de la T1 y en Dublín trabaja desde la T2. En el mostrador de facturación (hay pocos normalmente) hay uno de drop-off para dejar las maletas si habeis hecho el check-in online antes. Ojo, a veces no todos sus mostradores están señalizados como AerLingus, algunos están indicados con el nombre de su compañía de handling (Swisport, si no me equivoco).

En nuestro caso, como facturábamos una maleta nos obligaron también a facturar el equipaje de mano porque nos dijeron que el vuelo iba lleno y no habría espacio en el avión, aunque no nos cobraron nada por ello y todo llegó bien (aunque bastante golpeadas las maletas, como cabría esperar).

Si tu equipaje en conjunto pesa más de lo que tienes permitido, te hacen pagar o eliminar cosas de las maletas. Pero miran el conjunto del billete, no por persona, de forma que puedes reubicar peso a tus acompañantes. Y solo lo miran en el momento de facturar, así que si no pasas por facturación, normalmente ni se enteran.

Por cierto, al volar desde España, estás obligado a rellenar la información avanzada de pasajeros (API), con fechas de emisión/caducidad del DNI, por ejemplo.

Acceso al avión

Creo que es lo peor que tiene la aerolínea, el desorden a la hora de acceder al vuelo. Nos pasó tanto a la ida como a la vuelta lo siguiente: llaman a las filas por ubicación de los asientos (teóricamente primero los de “business”, es decir, filas hasta la 6, y después de la 20 a la 30, de la 10 a la 20 y el resto. Y no, no tienen prioridad los niños (ni los que viajan con ellos).

La cuestión es que eso es lo que dicen por megafonía, pero siempre hay alguna de las dos chicas (en ambos casos fueron chicas) que en lugar de facturar solo hasta la 6, admite pasajeros hasta la 10 o viceversa. Con lo que se arma un ligero descontrol. Además, cada pasajero (en Dublín, en Madrid no lo exigieron) debe pasar su equipaje de mano por el medidor y si no cabe se lo envían a bodegas, eso sí, SIN COSTE.

El vuelo

En general, he de decir que los asientos tienen más espacio para las piernas que los de Vueling, Iberia, Air Europa, … Pero no hay entretenimiento a bordo (ni películas ni estaciones de radio) y que no todos los asientos llevan revista, aunque ésta tiene un contenido interesante.

Hay servicio de comida a bordo (de pago) bastante reciente, pero quitando algún café no notamos que lo utilizase mucha gente. Al igual que con el Duty Free.

En resumen, mis recomendaciones para AerLingus:

 

  • Reservar con tiempo os ayudará a conseguir las tarifas más económicas, al igual que en el resto de low cost.
  • Llevad equipaje de mano que quepa (o hagáis caber, que yo vi mucho cafre) en el medidor, si no, evitad meter en él cosas que no facturaríais, porque enviarán vuestro equipaje a bodega y lo tendréis que recoger en las cintas cuando lleguéis a vuestro destino (aunque es gratis, por ahora)
  • Si vais a facturar, es más barato comprar el exceso de equipaje online que en el mostrador de facturación
  • Hay comida en el avión, pero es un servicio bastante reciente y en el vuelo de vuelta no les funcionaba la TPV y no te aseguraban el cambio.
  • Tomaros con calma el acceso al avión, suele ser caótico.
  • Si sois de los que se aburren durante el vuelo, llevad vuestro propio entretenimiento. Como curiosidad, nuestro vuelo de ida estaba plagado de iPads, el de vuelta de libros y iPods.
  • Recordad añadir la información avanzada de pasajeros si os es aplicable.